Nota. pido disculpas por la calidad de las fotos; pero fueron tomadas con una Canon prestada y no con mi Nikon habitual.Juego de 8 de mayo 2006, casa de Gabriel
- Francisco: azul
- Paulo: amarillo
- Gabriel: rojo
- Mario: verde
Este
fue un juego angustioso para todos los jugadores, porque el tablero
inicial que aparece en la fotografía inferior, demuestra que hay pocos
cubos iniciales (13 en total). Los de Santa cruz son solo dos, ya que
lo que están en el puerto deben esperar que los dos de la ciudad sean
trasladados.
Además, el tablero tiene un inicio difícil, porque las distancias iniciales no son cortas.

Los
cubos de Santa Cruz son solo dos y no hay reposición (de hecho, la
ciudad no tiene número, por lo que no se beneficia con el uso de los
dados en la etapa de producción).
Una vez que se mueven esos dos (azul y rojo, en este caso), se empiezan a trasladar los que esperan en la bahía.
Además,
el color que está en el mar, más próximo a tierra, determina el color
de la ciudad de Sacramento, al nor-este, y que decide qué tipo color
puede recibir.

Para
conectar las dos ciudades norteñas, se debe pagar un costo de $10, y el
jugador pone su marcador. En este caso, Francisco comenzó esa
construcción (habiendo visto que el centro estaba demasiado peleado).
Sin
embargo, hubo de abandonar la partida, porque por una desconcentración
inicial, no calculó los gastos que debía enfrentar en esta primera
ronda, y en definitiva para pagar $7 tenía solo $1. En síntesis, quebró
y salió del juego (se dedicó a ser banco, hasta que Paulo se tuvo que
retirar a cuidar a su cónyuge preñada).

Antes
del inicio de la segunda ronda, yo ya había emitido 4 acciones y tenía
$0 de ingreso. Como se puede ver, en la primera ronda NINGÚN jugador
obtuvo ingresos.
Esto demuestra lo difícil que es este mapa al principio del juego.

En
la primera ronda yo había emitido mis dos primeras acciones (llegando a
4), con la idea de rematar el primer lugar y poder instalarme en San
Jose (las tres ciudades rojas).
La regla dice que cada una de estas
ciudades es abastecida según el resultado de dos dados. Además, se
puede trasladar un cubo rojo de una a otro hexágono, siempre que se
haga por fuera. Era clara la idea de hacer una circunvalación para
volver con los cubos rojos, teniendo presente que era muy probable un
alto volumen de cubos, ya que cada vez que se tiraran los dados por las
ciudades blancas, se obtendrían cubos para esta región metropolitana.
La regla permite trasladar cubos de otro color de una hexágono a otro, sin considerarse tramo, ni tener costo asociado.
Mi
idea partió muy bien, porque me adjudiqué el primer lugar, pero de
inmediato Paulo-amarillo se interpuso y me cortó la pasada hacia el
norte, hacia las ciudad es amarilla y violeta, hacia las que me
dirigía. Para colmo, Gabriel también se interesó en la misma zona.
Ahora faltaba que Francisco fuera por el mismo camino, para que se
iniciase la Tercera Guerra Mundial (lo hizo por el norte, con los
resultados ya conocidos).

Gabriel
empezó en varias zonas de manera simultánea. Por el centro, como se vio
en la fotografía superior, y también en el sur, en Santa Cruz, con la
idea, luego reconocida, de esperar que alguien inicie una línea por
esta ciudad, permitiéndole a él recibir ingresos por ese tramo. Algo
como lo que hizo en Buenos Aires, en un juego anterior.

En
la fotografía inferior se observa que el jugador amarillo construyó la
ciudad al lado del puente de la zona sur. Debió poner una ficha
amarilla en la parte que da hacia el agua. Aparentemente lo hizo, pero
luego la perdió porque no siguió con el puente en el turno siguiente.
En
la parte superior del mapa Francisco-azul ya estaba fuera del juego y
Gabriel continuó con el camino hacia el sur; se dejó el marcador azul
del jugador quebrado, como mero recordatorio de que ya estaba
construido el puente.
Y he aquí que Gabriel interpretó mal el juego, ya que pensó que podía usar el puente abandonado y, además, obtener ingreso.
Le
expliqué que la regla es que puede usar gratis el puente, pero que él
no se hacía propietario del mismo; y sólo los propietarios obtienen
ingresos de las líneas construídas.
Gabriel se quejó toda la noche
acerca de esa regla y de lo mal que quedaba con ese gasto innecesario.
Era un puente muy costoso, pese a que no pagó por su construcción...

Y
Gabriel avanzaba muy lentamente en su incursión en el sur...no había
mucha confianza en ella... de lo que luego yo me aprovecharía.

En
la cuarta ronda los gastos estaban desatados. Yo y Gabriel llevábamos
13 acciones emitidas (de un máximo posible de 15), y con un pobre
ingreso de 5 y 3 respectivamente. Es decir, en la ronda se ganaba eso y
los gastos totales eran de 16, en el caso mío (sumando la locomotora de
3), y 15 de Gabriel.
Es decir, la emisión de acciones no era para
invertir en tramos o para subastar el orden de juego, sino que
simplemente servía para sobrevivir y poder pagar los gastos: muy mala
cosa y lo que le daba angustia al juego.
Paulo, a estas alturas
reemplazado por Francisco, tenía solo 8 acciones y con un ingreso de 5
(en cualquier otro mapa eso sería considerado un despilfarro, pero en
este, parecía conservador).

Cuando
vi que el asunto estaba muy mal en la zona de San José, y que tenía
bloqueado el paso al norte y al sur, decidí dirigirme a la costa oeste.
Aquí ya aparece el cambio de ciudad entre mis dos fichas verdes.
Además,
y para cumplir al menos con un trayecto de ingreso 3, el trayecto por las
distintas partes de San José, logré girar a la derecha y llegar a la
ciudad roja con 1-2 blanco, con lo que con una locomotora de 3 podía
mandar los cubos rojos que existían en los hexágonos aledaños (3 en ese
momento).

Acá
aparece la línea creada por Paulo, que me bloqueó por el sur-este. Yo
pensaba unir más adelante esta zona con San José...planes estropeados!

En
la foto inferior, por el Este el rojo construyó un tramo hacia el
puente del sur, pero todavía no puso la ficha respectiva sobre la
ciudad.
Por otro lado, si el jugador amarillo no siguió construyendo
el puente en el turno siguiente de haber puesto la ciudad en el Oeste
del puente, quedaba libre para cualquiera.

Y yo tomaba la decisión clara y definitiva de llegar a Santa Cruz, buscando el cubo rojo, en primer lugar.
Por
razones financieras, no logré conectar de inmediato ($3 sobre
montañas), por eso hube de poner mi ficha verde sobre la parte opuesta
de la ciudad.
Hago notar que el tramo que sale de la ciudad gris no
fue seguido por Gabriel, por lo que quedó a disposición mía, para
conectarme a él y llegar a dicha ciudad.

Abajo
puede verse que el jugador amarillo se tomó el puente. La pregunta es:
¿lo hizo antes o después de que el rojo pusoel hexágono de ciudad al otro
lado del mismo?
La regla es: no se puede construir un tramo que de directamente sobre el riel del otro.
Si el amarillo construyó el puente
antes
que el rojo pusiera el marcador, que en esta foto ya aparece en la
ciudad marítima del Este (derecha), está bien hecho; si es así,
entonces el rojo no pudo luego poner la conexión como aparece en la
foto, porque se unirían los rieles de dos jugadores (el que está sobre
el puente, del jugador amarillo, y el pequeño tramo que da hacia el
mar, del jugador rojo), lo que no está permitido (está autorizado poner
un hexágono delante de otro jugador, bloqueándolo; pero no hexágonos
enfrentados por los rieles).

Francisco
concentrado en la zona del puente...puente que le costó quebrar en la
primera ronda; puentes que le costaron el juego a Gabriel y puentes que
le costaron el juego a Paulo (Francisco), por el malestar de
Gabriel...que trajo consecuencia.

Y Gabriel viendo como salir del atolladero del puente, que estaba demasiado lejos y le estaba saliendo demasiado caro.

Yo, por mi parte, había logrado unir mi línea a una ciudad creada y abandonada por Gabriel.

En
la quinta ronda Gabriel ya había emitido sus 15 acciones permitidas, yo
seguía con las 13; Paulo-Francisco con las 11 acciones. Todos teníamos
$9 de ingreso por ronda. En esos momentos aparecía con ventaja Paulo,
porque descontaba menos acciones al final y tenía que pagar menos en
gastos en cada ronda.

Y en
una muy buena movida, yo lograba prescindir del tramo de Gabriel,
construyendo el mío propio para llegar a Santa Cruz. En la foto ya
había trasladado un cubo rojo desde esta ciudad y hacia San José,
ganando $4 de ingreso y dándole $1 de ingreso a Gabriel. Ahora yo podía
mover el cubo azul, obteniendo $4 de ingreso y dándole $2 a Gabriel.
En
esta ronda yo pude hacer dos envíos, porque Paulo-Francisco se quedaron
con urbanización en vez de escoger locomotora, que me era
indispensable, porque yo necesitaba una de seis, y no quería perder el
tiempo (si yo no lograba locomotora, debía perder uno de mis
movimientos para mejorarla).

Y
Paulo-Fco. seguía en el centro para crear nuevas
conexiones; pero descuidó su locomotora, que en todo el juego no pasó
de 3.

Abajo
aparece un elemento que tal vez explique mi posterior triunfo
(impensado hasta ese momento). Yo tenía una locomotora potente de 6 y
los otros dos jugadores, una de solo 3 tramos. La emisión de acciones
mostraba que Gabriel y yo estábamos en el tope. Francisco tenía donde
buscar más recursos, pero de manera extraña no los usó para mejorar su
máquina..
Y el marcador de puntos era muy parejo

Y este es el tablero final, al terminar la séptima y última ronda pactada.
Antes
de esto y en la última ronda logré mover un cubo violeta desde San José
sur a F, pagando un punto a Francisco, con la idea de hacerlo pasar en
la tabla de reducción. Francisco evitó eso moviendo un cubo solo dos tramos, para
quedar en 20 (reducido luego a 18). Yo quedaba en primer lugar con 27 puntos (reducidos luego a
23).
Gabriel logró mover un par de cubos desde San José y hasta B
azul, pagándome ingresos que ayudaron mucho en la cuenta final. Pudo
haber elegido a Paulo-Francisco, pero por lo sucedido en el puente
punteado, optó por pasar por mis líneas (siembra viento y cosecharás
tempestades...). Terminó con un ingreso de $13 (reducido a 11)

Detalle del tablero antes de sumar los tramos.
Tras descontar las acciones emitidas, Francisco quedaba con 7; yo con 8 puntos y Gabriel con -4.
En
estos se produjo otra sorpresa. Yo que aparecía bastante atrás en
tramos, resulté con 18; Francisco con solo 17 y Gabriel con 21.
Lo
que sucedió conmigo se explica porque mis tramos tenían ciudades intermedias, que daban
tramos para ambos lados del marcador gris (para tenerlo en cuenta en
próximos juegos).
Las cifras que aparecen abajo deben
multiplicarse por 3, y a ese resultado sumarle los tramos (no hicimos
eso, sino que a estas cifras sumamos los tramos, sin hacer la
multiplicación previa, dándole igual valor a los tramos que
a los puntos. La foto equivocada aparece
aquí
Foto post producida:

Y este es el resultado final, incluyendo los tramos:
- Mario: 42
- Paulo (Francisco): 38
- Gabriel: 12
- Francisco: 0 (quebrado)
EN SÍNTESIS:- Un
juego donde la angustia de poder o no poder pagar los gastos estuvo
permanente, hasta el final. Se acentuó porque habíamos olvidado que se
podía pagar descontando ingreso, lo que tuvimos que hacer Gabriel y yo.
- El mapa es escaso en recursos, por lo que la emisión de acciones es más abundante que en otros tableros.
- Sacramanento fue olvidado.
- El beneficio que otorgaba la abundancia de cubos en el puerto de Santa Cruz no fue aprovechada.
- Tal vez con menos pelea en el centro, y no cometiendo errores, pueda verse un juego más relajado para la próxima oportunidad.
- Con 5 jugadores debe ser una carnicería.