Cantaluna, miércoles 28 de junio 2006
(Fotos tomadas por Daniela con máquina Canon....beh)Jugadores:
César - hexágonos azules
Daniela-amarillos
Francisco-rosados
Mario-burdeos
Observadores internacionales:Rodolfo

INTRODUCCIÓN AL JUEGO:
Eres un príncipe italiano que al principio del juego ha fundado dos ciudades. La primera construcción en cada una de estas ciudades es un castillo. Al inicio, cada castillo se encuentra habitado por 3.000 personas (representados por tres pequeñas figuras, conocidas como 'los ciudadanos').
Como jugador tienes la tarea de expandir tu territorio: haciendo crecer tus ciudades originales o fundando nuevas ciudades. Un prerrequisito básico para que puedas expandirte, será la disponibilidad de gente para ocupar los nuevos edificios que vayas colocando.
Tu primer tarea será la de proveer alimento para tu gente. Debido a que el tamaño de la población aumenta a cada turno, la búsqueda de más alimento se hace constante. La comida viene de castillos y granjas, siempre que tales construcciones se ubiquen contiguas a terrenos agrícolas. Aun así, el crecimiento de tu población estará sujeto a otras limitantes. Solo si tu ciudad tiene un mercado será capaz de mantener a más de 5 'ciudadanos'. Un nuevo límite se encuentra cuando llegas a 8 ciudadanos y entonces necesitarás de un terreno de agua cercano, donde puedas construir una fuente. Solo a partir de entonces tu ciudad podrá aumentar tantos ciudadanos como desees. Teniendo abasto de alimento y agua, gracias a la fuente, tus ciudadanos pueden satisfacer sus necesidades básicas; sin embargo, nuevas necesidades surgen. Tus ciudadanos encuentran nuevas razones para estar insatisfechos y ahora demandan educación y cultura, así como las construcciones asociadas a estos conceptos.
Como resultado, te verás obligado a construir estatuas, monasterios, catedrales, universidades y más. Entonces, una vez al año los ciudadanos se reúnen para expresar sus deseos y hacen que se escuche 'la voz del pueblo'. Si deciden que quieren más cultura, los edificios culturales (con arcos blancos) resultan más importantes; si quieren educación, son las edificaciones educativas (arcos negros) las que toman valor; si quieren salud, las instalaciones sanitarias (arcos azules) son ahora las relevantes.
Por ejemplo, si la 'voz del pueblo' optó por exigir cultura, los ciudadanos voltearán a ver a las ciudades vecinas para buscar mejores condiciones culturales. Si las encuentran, entonces migrarán hacia esas otras ciudades. Esto provocará, tal vez, que algunas ciudades pierdan a muchos de sus habitantes, lo que te obligará a demoler los edificios en tu ciudad que ya no son útiles. Aunque, si llegas a demoler granjas, puedes engendrar escasez de alimentos, lo que provocaría nuevos éxodos de tu ciudad y amenazaría a tus anhelos de expansión, al grado de poder llegar a detener todos tus esfuerzos por crecer.
En resumen, se puede decir que en 'La Cittá' reina la paz hasta el momento en que tienes vecinos a una distancia menor de tres hexágonos libres. Por ello debes cuidarte cuando otro jugador se te acerca y se convierte en tu vecino: esto no augura nada bueno.
REPORTE:
Usamos el tablero para cuatro preconfigurado, donde todos los príncipes empiezan con 7 campos de trigos y con 6 mil ciudadanos.
Al inicio de la primera vuelta ya reciben 1.000 ciudadanos nuevos, por lo que desde ya deben crear nuevas granjas, para permitir más ciudadanía.
En este juego los príncipes se cuidaron de no acercarse demasiado a las ciudades vecinas para evitar una batalla de emigraciones. Los primeros problemas se dieron con Francisco, que quedó con una de sus ciudades encerrado entre Daniela y yo. En un momento dado su ciudad fue abandonada, porque no veía dónde crecer.
Arriba se ven mis hexágonos burdeos y el rosado de pancho.
Francisco luego se recuperaría e incluso a través de la educación hizo que algunos ciudadanos míos emigraran hacia allá.
Por mi parte, cree mi tercera ciudad detrás de una propia, de tal manera de no sufrir el acoso de los vecinos. La dedique al campo y no le puse ni educación ni cultura.
La tercera ciudad propia llegó a tener 3 hospitales y 7 puntos de educación y alrededor de 4 de cultura. Recibió muchos emigrantes de Daniela y césar, lo que hizo que algunos pasaran hambruna, haciendo que yo tuviera un castigo de una acción menos en la ronda siguiente.
César tenía una de sus ciudades en bastantes buenas condiciones y la otra un poco atorada entra la mejor mía y otras dos de Daniela.
Francisco también creó su tercera detrás de una propia, que le brindaba espigas para alimentar su población.

Al final se produjeron bastantes migraciones entre Mario-Cesar; César-Daniela. en menor medida Francisco.
RESULTADO:
- Mario 36 puntos (30 ciudadanos y 6 por ciudades)
- César 30
- Francisco 29
- Daniela 22